Georgia está liderando últimamente interesantes proyectos arquitectónicos. El último tiene por nombre Ninotsminda, un control fronterizo con Armenia ideado por el arquitecto Luka Machablishvili. Funcionalidad y estética modernista van de la mano en esta atractiva construcción.
De hecho, el colosal proyecto ya ha arrancado. Medirá más de cien metros de ancho y dispondrá de ocho carriles para el paso de vehículos entre Georgia y Armenia. Abarcará unas dos hectáreas y sus instalaciones quedarán distribuidas en dos pisos. El arquitecto ha prestado especial atención a la comodidad de sus usuarios.
Este gran ‘checkpoint’ quedará conformado por elementos tridimensionales que generan un efecto visual de rotación constante y aportan gran belleza al conjunto arquitectónico. El pragmatismo constructivo sigue siendo respetado bajo nuevos cánones estéticos.
Más información: www.eleconomista.es