
Marco Vitruvio Polión, ingeniero del ejército romano que vivió en el siglo I A.C. nos dejó para nuestro conocimiento, “DE ARCHITECTURA”, obra compuesta por diez libros, perfectamente estructurados Hemos recogido un pequeño apartado del libro primero, en el que contempla la ubicación de las distintas dependencias de la vivienda.
Han pasado más de 2000 años, y lo sencillo sigue siendo válido
“Después de haber elegido un paraje sano, se deben delinear o demarcar las calles, conforme el aspecto mas ventajoso del cielo. La mejor posición será de modo que los aires no enfilen las calles en aquellos parajes en que fuesen muy fríos y extraordinariamente impetuosos
El aspecto de las casas particulares se hace cómodo por medio de aperturas que de varios modos se practican en ellas para recibir aires y darles luces, conforme a la condición de las piezas que tiene la fábrica. Y así, las despensas, bodegas, graneros y generalmente todas las piezas destinadas para encerrar y guardar alguna cosa, deben exponerse hacia el septentrión y recibir poquísimo sol
La variedad de los destinos que se da a las partes que componen las fábricas piden también variedad en su posición. Las piezas o salas en que se comía en invierno y sus baños mirarán hacia el poniente cuya posición las hacia mas caliente en aquellas misma hora de día en que acostumbraba a servirse ellas
Las bibliotecas deben estar al levante, porque su uso pide la luz por la mañana, además que los libros, si miran hacia esa parte, no se maltratan tanto como en las bibliotecas que miran hacia el mediodía y poniente, en donde están mas sujetos a gusanos y cierta humedad que los enmohece
Las piezas o salas de comer en la primavera y en el otoño deben de mirar al Oriente, para que estando al abrigo de la fuerza mayor del sol se hallen templadas cuando es preciso servirse de ellas.
Los cuartos de verano deberán mirar al septentrión para que estén mas frescos
Este aspecto no es menos propio para los gabinetes de pinturas y obradores de pintores, pues la igualdad de la luz que se goza en ellos en cualquier hora del dia mantiene los colores siempre en el mismo estado
En los países septentrionales deben estar las casas abovedadas, tener pocas aperturas y estar vueltas hacia la parte que en donde mas reina el calor. Y al contrario en las regiones calurosas y meridionales deben tener grandes aberturas que miren al septentrión”
No hay duda de que todo lo expuesto sigue vigente en la actualidad, pero …
¿Cómo eran las viviendas en la Roma Clásica?

Había tres tipos distintos de viviendas. Por un lado estaba la DOMUS que era una casa señorial, con un solo piso en el que habitaba normalmente una familia y correspondía a la clase social mas elevada. Constaba de un ATRIUM o patio central de la casa, alrededor del cual se distribuían las diferentes dependencias de la vivienda que eran: TABLINIUM ,la habitación mas grande de la casa reservada a los padres pues en ella se instalaba el lecho conyugal; con el tiempo esta habitación se convirtió en una sala de recepción,
CUBICULUM, pequeños dormitorios
TRICLINIUM, que era el comedor cuyas dimensiones eran generalmente el doble de largo que de ancho.
Las cocinas se instalaban en recintos pequeños en los que existiía una pequeña ventana para la salida de humos.
Los retretes se situaban junto a las cocinas y en el trayecto de vacuación de las aguas sucias
Los baños estaban formados por el TREPIDARIUM , zona tibia y el CALDARIUM zona caliente.
En la parte posterior de la domus estaba el HORTUS, el huerto, aunque en las familias mas pudientes se sustituyó por un PERYSTILUM , que era un jardín rodeado por un pórtico de columnas.
Otro tipo de vivienda era la INSULAE. Eran de alquiler y estaban formadas por varios pisos de altura de dudosa consistencia y en la que vivían las clases populares. Hay un contraste muy fuerte entre la domus y la insulte pues en esta última las habitaciones eran oscuras y pequeñas, siendo su uso múltiple. En este tipo de edificaciones era muy frecuente el incendio y los derrumbamientos.

Finalmente el otro tipo de vivienda era la VILLAE. Eran residencias señoriales aisladas y alejadas de la ciudad. Había de dos tipos, en función del uso, las destinadas al ocio y descanso de su dueño, que tenían todo tipo de comodidades, y las destinadas a labores agrícolas, en las que prevalecían las bodegas, establos, viviendas de los trabajadores, etc.
