Algo más de cinco mil viviendas forman la vida de Sarriguren, una localidad navarra situada en el Valle de Egüés. Su pequeña comunidad vive en aparente normalidad, aunque existen ciertos elementos que convierten este hábitat en peculiar, desconocido y difícilmente extrapolable a otros puntos de España. Su nombre, de origen vascuence, da la pista: ‘Hermosa espesura’.
